Chedworth Roman Villa, en un valle boscoso de los Cotswolds ingleses, es una de las villas romanas más extensas conservadas en Gran Bretaña. El conjunto creció por etapas desde comienzos del siglo II y alcanzó su mayor refinamiento en el IV, cuando una residencia de alto estatus ocupaba tres lados de un patio. Su escala muestra cómo una élite romanobritánica articuló vivienda, producción y prestigio en el campo.
Los mosaicos geométricos, dos complejos de baños, letrinas y sistemas de calefacción hipocausto revelan un nivel notable de comodidad e ingeniería. Una fuente asociada al agua añade una dimensión ritual al lugar. La interpretación ha debatido funciones agrícolas, residenciales y religiosas, pero la evidencia material permite observar ante todo una finca rica que cambió durante varios siglos, no un edificio terminado de una sola vez.