A las afueras del casco histórico de Zaragoza, el Palacio de la Aljafería reúne una silueta fortificada, patios serenos y una historia que abarca más de mil años. Nació como palacio de la taifa zaragozana, después alojó a monarcas cristianos e instituciones del Estado y hoy es la sede de las Cortes de Aragón. No es un monumento de una sola época: sus diferentes usos siguen visibles en los muros y las estancias.
La parte conservada más antigua es el tramo inferior de la Torre del Trovador, cuyos orígenes se remontan al siglo IX. En el siglo XI, los gobernantes de la dinastía Banu Hud la integraron en un nuevo conjunto palaciego. Patrimonio Cultural de Aragón vincula su construcción con Abu Yafar Ahmad ibn Sulaymán, conocido como al-Muqtadir, que reinó entre 1046 y 1082. De su nombre deriva «Aljafería»; el palacio también fue conocido como Qasr al-Surur, o Palacio de la Alegría.