La Piazza dei Miracoli de Pisa es conocida en todo el mundo por la Torre Inclinada, pero su importancia nace de un grupo de edificios medievales concebidos en relación unos con otros. El nombre patrimonial oficial es Piazza del Duomo. El Ayuntamiento de Pisa y la Unesco describen cuatro monumentos principales: la catedral, el baptisterio, el campanario y el Camposanto monumental. Su ubicación en una amplia zona verde da fuerza visual al conjunto, y sus edificios se construyeron entre los siglos XI y XIV. La Unesco lo inscribió en 1987, en reconocimiento de un complejo cuya influencia va más allá de la conocida silueta inclinada.
La Opera della Primaziale Pisana, institución responsable del conjunto, indica que las primeras piedras de la catedral se colocaron en 1064. Pisa era entonces una república marítima con una creciente actividad comercial y política; el proyecto expresa la ambición cívica y religiosa de aquel periodo. El servicio turístico de la ciudad describe la catedral como un modelo influyente para otras iglesias de Toscana. Por eso conviene entender la plaza como una historia arquitectónica narrada por varios edificios, no como un monumento único rodeado de atractivos secundarios. El césped, las superficies de piedra clara y las perspectivas cambiantes hacen que la composición completa forme parte de la visita.