Los restos del templo de Apolo Pitio se encuentran en la ciudad baja de la antigua Gortina, en la llanura cretense de Mesará. Forman parte de un paisaje arqueológico mucho más amplio que el sector más visitado del Odeón y el Código de Gortina. El santuario no fue solo un lugar religioso: las inscripciones y los tratados lo convirtieron en archivo público y escenario de la autoridad política de la ciudad.
El Ministerio de Cultura de Grecia calcula que Gortina ocupa unas 4.000 stremmata. Los monumentos incluidos en el recorrido habitual son solo una parte. El Pitio se sitúa en el sector meridional, cerca del templo de los dioses egipcios y de un pequeño teatro. Las condiciones de acceso cambian entre sectores; una entrada general no debe interpretarse como permiso para entrar en todas las ruinas señaladas en un mapa.