El santuario de Eshmun se encuentra junto al río Awali, a unos dos kilómetros al noreste de Sidón, en el Líbano. Estaba dedicado al dios fenicio de la curación y mantuvo actividad durante siglos, desde la época fenicia y persa hasta períodos helenístico, romano y bizantino. Su larga evolución explica la convivencia de estilos locales, persas, griegos y romanos.
Los reyes sidonios Eshmunazar II y Bodashtart desempeñaron un papel central en el desarrollo monumental del complejo durante el período aqueménida. Una gran terraza de bloques calizos sostuvo el templo principal de mármol. Inscripciones fenicias, dedicatorias reales y esculturas permiten reconstruir la relación entre religión, autoridad dinástica y recuperación económica de Sidón.