Togakushi Jinja no es un edificio, sino cinco santuarios repartidos entre bosque y aldea al noroeste de Nagano: Hōkōsha, Hinomikosha, Chūsha, Kuzuryūsha y Okusha. La mitología vincula el monte Togakushi con la puerta rocosa tras la que se retiró Amaterasu. Durante siglos se combinaron culto kami, budismo esotérico y ascetismo de montaña. La separación de sintoísmo y budismo del periodo Meiji transformó las instituciones y retiró elementos budistas, aunque senderos y alojamientos conservan huellas de esa historia mixta.
Hōkōsha tiene larga escalera y salón tallado; Chūsha es el centro práctico, próximo a hospedajes y restaurantes de soba. Desde la entrada de Okusha, un sendero de unos dos kilómetros atraviesa bosque, la puerta Zuishinmon de techo vegetal y una avenida de criptomerias antes de subir a Okusha y Kuzuryūsha.