El sitio de la familia Asakura en Ichijodani conserva el centro político del clan Asakura, que gobernó Echizen durante cinco generaciones en el periodo Sengoku de Japón. El estrecho valle al sureste de Fukui contiene cimientos de residencias, jardines, calles urbanas, talleres y puertas defensivas. La ciudad fue destruida en 1573 durante la campaña de Oda Nobunaga y no se reconstruyó como urbe moderna, lo que permitió a la arqueología recuperar un paisaje urbano excepcionalmente coherente.
Los Asakura establecieron aquí su base a finales del siglo XV. Tras las defensas del valle crecieron la residencia del señor, complejos samuráis, templos y barrios de comerciantes y artesanos. Pozos, letrinas, cerámicas, herramientas y jardines excavados documentan tanto la vida diaria como la cultura de la élite. Japón protege las ruinas como Sitio Histórico Especial, y varios jardines poseen la categoría de Lugar Especial de Belleza Escénica.