Baltas Kalnas, o Colina Blanca, es un mirador sobre un amplio meandro del río Neris, cerca de Kernavė. No forma parte de los cinco célebres montículos fortificados del yacimiento arqueológico, distinción importante al planificar la visita. Los castros explican el asentamiento medieval; Baltas Kalnas ayuda a comprender el río y el bosque que lo rodeaban.
El municipio de Širvintos lo describe como uno de los espacios naturales más visitados de Kernavė. Desde el claro elevado, el Neris serpentea entre orillas arboladas. La escasa urbanización permite imaginar por qué este corredor fluvial fue relevante para desplazamientos, comercio y población.