En la campiña de Shropshire, entre Shrewsbury y Telford, Wroxeter conserva los restos de Viroconium Cornoviorum, uno de los mayores centros urbanos de la Britania romana. English Heritage la describe como la cuarta ciudad más grande de la provincia, aunque las ruinas visibles ocupan solo una pequeña parte de su extensión original. El entorno abierto, junto al río Severn, ayuda a imaginar su escala: no fue un fuerte aislado, sino una ciudad concebida para servir a un territorio amplio.
Antes de la llegada de las fuerzas romanas, la llanura circundante llevaba más de 1.500 años habitada y cultivada por los pueblos que los romanos llamaron Cornovii. English Heritage señala que vivían principalmente en granjas dispersas y que el ganado, en particular las reses, era una parte importante de la riqueza local. La conquista romana transformó el poder político y ocupó tierras para fines militares. Conviene tener presente ese cambio mientras se recorren los edificios públicos levantados después.