En una elevación junto al pueblo de Noratus, cerca de la orilla occidental del lago Sevan, hileras de piedras talladas convierten un cementerio abierto en uno de los paisajes patrimoniales más singulares de Armenia. No es un museo construido para visitantes: es un camposanto histórico junto a una zona funeraria moderna, en un pueblo cuyas calles, iglesia y vida cotidiana siguen formando parte del entorno. La gente llega atraída por los khachkares, o cruces de piedra, pero la experiencia es más rica cuando se observan como memoriales y no como decorado.
Los khachkares son estelas verticales talladas con una cruz y una ornamentación minuciosa. Sus diseños varían: motivos vegetales, patrones geométricos, pequeñas figuras y otros detalles enmarcan el símbolo central, mientras que la forma de la losa y su pedestal pueden ayudar a distinguir épocas y talleres locales. La inscripción de la Unesco se refiere a la tradición artesanal armenia de crear khachkares, incorporada en 2010 a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial. Ese reconocimiento corresponde al oficio y su transmisión, no al cementerio de Noratus como bien independiente del Patrimonio Mundial.