El Convento benedictino de San Juan Bautista —en romanche, Claustra Son Jon— se alza en Müstair, en el Val Müstair del cantón suizo de los Grisones, cerca de la frontera italiana. Monasterio de época carolingia notablemente bien conservado, fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1983.
En el corazón del complejo está la iglesia del convento, construida desde alrededor del año 775 como una sencilla iglesia de sala con tres ábsides y techo plano de madera. Sus muros se cubrieron con magníficos ciclos de frescos, y tanto el edificio como sus pinturas figuran entre los testimonios más importantes que sobreviven del Renacimiento carolingio. Con el paso de los siglos, los frescos fueron encalados y olvidados; se redescubrieron en 1947 y quedaron al descubierto hacia 1951.