En una pradera abierta cerca de Steingaden, la Wieskirche parece menos una iglesia urbana que un destino surgido del paisaje. El entorno forma parte de la experiencia: el visitante llega a un santuario ricamente ornamentado, rodeado de una tranquila campiña alpina, donde el contraste entre sencillez rural e interior rococó luminoso se percibe de inmediato. La iglesia se construyó entre 1745 y 1754 bajo la dirección de Dominikus Zimmermann y fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1983. Sigue siendo a la vez un templo de peregrinación activo y una obra destacada del arte bávaro del siglo XVIII; por eso, la visita requiere respeto por el culto además de interés por la arquitectura.
La historia comenzó antes de que existiera la iglesia actual. La crónica del propio santuario cuenta que el 14 de junio de 1738 la familia Lory dijo haber visto lágrimas en una figura de Cristo azotado, una sencilla imagen devocional que se guardaba cerca de su propiedad. Debe entenderse como un suceso relatado y origen de una tradición de peregrinación, no como un milagro confirmado de forma independiente mediante pruebas históricas o científicas. Según la parroquia, la noticia se extendió con rapidez, pese a que el abad había pedido mantenerla en secreto, y la gente empezó a desplazarse hasta la pradera para rezar ante la imagen.