Entre Serpiano y Meride, sobre el lago de Lugano, el sendero geopaleontológico de Monte San Giorgio atraviesa una montaña conocida mundialmente por sus fósiles del Triásico Medio. Hace entre unos 245 y 230 millones de años, este paisaje formaba parte de una laguna tropical. Peces, reptiles marinos, invertebrados y plantas quedaron registrados en sucesivas capas de sedimento.
La UNESCO inscribió el sector suizo de Monte San Giorgio en la Lista del Patrimonio Mundial en 2003 y amplió el bien al lado italiano en 2010. Según la organización, el yacimiento representa el mejor registro fósil conocido de vida marina de aquel periodo triásico. La importancia no depende de un solo hallazgo, sino de la secuencia y diversidad conservadas en la montaña.