Al pie de la colina de la antigua acrópolis de Tebas, el Museo Arqueológico reúne objetos de una región cuya historia suele quedar eclipsada por el lugar de la ciudad en la mitología griega. Sus salas ofrecen otra puerta de entrada: materiales que recorren Beocia desde las comunidades prehistóricas hasta los periodos bizantino y posbizantino. El museo no habla solo de Tebas, sino también de las poblaciones, santuarios, talleres y necrópolis que dieron forma al territorio.
El museo actual fue reorganizado por completo y reabrió en 2015. El Ministerio de Cultura griego describe una colección con hallazgos excepcionales de toda Beocia, entre ellos sellos cilíndricos encontrados en la llamada «Sala del Tesoro» del palacio micénico de Tebas y lárnakes —ataúdes de arcilla pintada— procedentes de Tanagra. El Ministerio señala que estos ejemplares no tienen paralelos entre los hallazgos de la Grecia continental. Su interés reside en que conectan prácticas funerarias, decisiones artísticas e historia local, sin obligar a depender únicamente del mito.