El Odeón de Herodes Ático se apoya en la ladera suroccidental de la Acrópolis de Atenas. El aristócrata y orador Herodes Ático lo mandó construir hacia el año 161 d. C. en memoria de su esposa, Aspasia Annia Regilla. A diferencia de un teatro griego abierto, era un odeón romano cubierto, destinado principalmente a música y espectáculos, con una fachada escénica monumental de piedra y una techumbre de madera de gran luz.
El edificio podía recibir a varios miles de espectadores, pero fue destruido durante la invasión de los hérulos en 267 y no recuperó su función original en la Antigüedad. Las excavaciones y restauraciones modernas consolidaron la cavea y reconstruyeron sus gradas con mármol pentélico. Desde la década de 1950 volvió a utilizarse para representaciones y se convirtió en uno de los escenarios principales del Festival de Atenas y Epidauro.