El Templo de Zeus Olímpico, conocido en griego como Olimpeion, ocupa un amplio recinto arqueológico en el centro de Atenas. Se encuentra entre la Acrópolis y la colina Ardittos, cerca del antiguo cauce del río Iliso y de la Puerta de Adriano. Desde las calles próximas se distinguen sus columnas, pero entrar en el recinto cambia la perspectiva: uno queda dentro de un santuario concebido para albergar uno de los mayores templos del mundo antiguo. Su ubicación permite integrarlo en un paseo urbano, no contemplarlo como una ruina aislada y distante.
El santuario es más antiguo que el templo monumental visible hoy. Hellenic Heritage explica que fue uno de los lugares sagrados más antiguos de Atenas y que la tradición ática atribuía su fundación a Deucalión. Se trata de una narración mítica, no de una fecha establecida por la excavación arqueológica. La precisión importa porque el Olimpeion acumuló significado religioso mucho antes de que se completara el gran edificio. El visitante encuentra tanto un espacio de culto con larga trayectoria como los restos de un ambicioso proyecto arquitectónico que atravesó distintos periodos políticos.