Al norte del centro histórico de Ludwigsburg, el Seeschloss Monrepos se alza junto a un amplio lago, rodeado de césped, árboles y senderos. La imagen que muchos visitantes buscan es el reflejo del pequeño palacio sobre el agua. Pero Monrepos no funciona como un museo palaciego público: el edificio es de propiedad privada y la visita habitual se concentra en el paisaje, la orilla y la arquitectura exterior.
Esta diferencia importa al organizar el viaje. La oficina turística municipal indica que el palacio puede contemplarse desde fuera en cualquier momento y que tanto el acceso al lago como el aparcamiento son gratuitos. Los interiores no reciben visitantes sin reserva todos los días. Los grupos de diez personas o más pueden consultar con antelación la posibilidad de una visita guiada, y también puede haber acceso durante determinados eventos. Llegar sin confirmación no garantiza la entrada.