Sanssouci suele reducirse a la fachada de un palacio enmarcada por terrazas, pero la visita empieza antes de llegar al edificio. Los senderos ascienden por una ladera cubierta de viñedos, pasan junto a fuentes y construcciones de jardín, y abren vistas sobre un paisaje concebido para integrar la residencia real de verano con su entorno. Federico II encargó el Palacio de Sanssouci entre 1745 y 1747; su nombre, «sin preocupaciones», terminó asociado a un paisaje cultural mucho más amplio en torno a Potsdam. El palacio y su parque son, sin embargo, solo una parte de un bien UNESCO que se extiende también por otros sectores de Potsdam y Berlín.
Federico el Grande buscaba un refugio de la vida cortesana y convirtió el palacio en el centro personal de su residencia en Potsdam. La UNESCO fecha su construcción entre 1745 y 1747 y registra que Voltaire se alojó allí. El diseño pertenece a un paisaje de los siglos XVIII y XIX configurado a lo largo del tiempo por distintos gobernantes, arquitectos y jardineros. En el conjunto UNESCO de Palacios y parques de Potsdam y Berlín hay alrededor de 500 hectáreas de parques y 150 edificios fechados entre 1730 y 1916. Sanssouci no es, por tanto, una atracción aislada, sino un capítulo de un conjunto patrimonial de varios lugares.