La Isla de los Museos de Berlín se cruza a pie en poco tiempo, pero los edificios reúnen más de un siglo de coleccionismo, arquitectura y cambios políticos. El conjunto junto al río Spree no es un museo con cinco alas: la UNESCO reconoce cinco edificios diseñados como museos, cada uno pensado para colecciones distintas e integrado en un proyecto cultural mayor. La isla fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial en 1999. Su carácter histórico continúa a la vista, aunque las obras de renovación siguen influyendo en lo que puede recorrer el visitante, especialmente en el Pergamonmuseum.
La secuencia empezó con el Altes Museum, abierto en 1830 y diseñado por Karl Friedrich Schinkel. El Neues Museum se levantó entre 1843 y 1855; después llegó la Nationalgalerie —hoy Alte Nationalgalerie— entre 1867 y 1876. El Kaiser Friedrich Museum, actual Bode-Museum, abrió en 1904 y el Pergamonmuseum se completó en 1930. La UNESCO describe estos cinco edificios, construidos entre 1824 y 1930, como un testimonio excepcionalmente coherente de la evolución del diseño museístico y de la idea de un museo público para el arte y la arqueología.