El Parque Nacional de Ascalón reúne en la costa mediterránea de Israel una playa, áreas verdes y los estratos de una ciudad que fue puerto y encrucijada durante milenios. Su pieza arqueológica más célebre es la puerta cananea de arco, construida hacia 1850 a. C. Según la Autoridad de Parques y Naturaleza de Israel, el pasadizo mide unos 15 metros de largo y constituye uno de los testimonios de bóveda más antiguos conocidos en la región.
La topografía todavía permite leer las defensas de la antigua Ascalón. Un terraplén cananeo rodeaba la ciudad en un arco de aproximadamente 2,2 kilómetros, mientras que las murallas visibles en otros sectores pertenecen en gran parte a la fortificación fatimí del siglo XII. Columnas, capiteles y restos de la basílica romana recuerdan etapas posteriores, junto con huellas filisteas, persas, helenísticas, bizantinas, islámicas y cruzadas. La basílica puede cerrar temporalmente por conservación y seguridad, por lo que no debe darse por garantizado el acceso a cada monumento.