El puente de Mehmed Paša Sokolović cruza el río Drina en Višegrad, al este de Bosnia y Herzegovina. Con su prolongado ritmo de arcos de piedra y la rampa de acceso quebrada en ángulo, es tanto el monumento que define la ciudad como una gran obra de ingeniería civil otomana clásica. Puede apreciarse como arquitectura, infraestructura y lugar que ha acumulado significado literario e histórico.
El gran visir Mehmed Paša Sokolović encargó el puente, construido entre 1571 y 1577 por el célebre arquitecto de la corte otomana Mimar Koca Sinan. La UNESCO registra 179,5 metros de longitud, once arcos de mampostería sobre el río con luces de 11 a 15 metros, y una rampa de cuatro arcos que se une al paso principal en ángulo recto en la orilla izquierda. El giro inusual responde al terreno y a la ribera, no es solo decorativo.