La región natural y culturo-histórica de Kotor ocupa la parte interior mejor conservada de la bahía de Boka Kotorska, en la costa adriática de Montenegro. El sitio inscrito por la UNESCO en 1979 abarca 14.600 hectáreas: dos bahías enlazadas, ciudades fortificadas, asentamientos costeros y montañas que ascienden casi hasta los 1.500 metros. Su valor no reside únicamente en el casco antiguo de Kotor, sino en la relación entre arquitectura, mar y laderas cultivadas.
Durante la Edad Media, este puerto natural fue un importante centro comercial y artístico. Kotor y la vecina Perast desarrollaron escuelas de arquitectura, cantería, orfebrería e iconografía con influencia en toda la costa adriática. Iglesias románicas, palacios de capitanes y armadores, monasterios y murallas reflejan siglos de contactos mediterráneos, con una presencia veneciana especialmente visible. El terremoto de 1979 dañó numerosos monumentos; la posterior restauración, apoyada por la UNESCO, permitió retirar el lugar de la Lista del Patrimonio en Peligro en 2003.