Qumrán se encuentra en la ribera noroccidental del mar Muerto, donde el desierto de Judea desciende hacia una cuenca baja y calurosa, bajo acantilados de piedra caliza. Las ruinas se conocen como Khirbet Qumrán; la Autoridad de Naturaleza y Parques de Israel administra el área de visita como Parque Nacional de Qumrán. Las cuevas cercanas dieron fama al lugar después del hallazgo de antiguos manuscritos a mediados del siglo XX. El paisaje no es solo un telón dramático: agua, aridez, desnivel y la distancia entre el asentamiento y las cuevas forman parte de la investigación.
Los Manuscritos del Mar Muerto no son un libro único, sino una colección de manuscritos y fragmentos hallados en cuevas próximas a Qumrán. La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos señala que los descubrimientos de beduinos en 1947 dieron a conocer los primeros rollos internacionalmente, a los que siguieron excavaciones y nuevos hallazgos. Los textos incluyen copias de obras que después integrarían la Biblia hebrea y otros escritos de comunidades judías antiguas. Su valor reside en mostrar la diversidad de textos e ideas religiosas del periodo anterior y cercano al inicio de nuestra era.