El templo de Kom Ombo se levanta en la orilla oriental del Nilo, en la localidad homónima de la gobernación egipcia de Asuán. Su emplazamiento elevado permite reconocerlo desde el paisaje circundante, pero lo que realmente lo distingue es su planta. En lugar de organizar el culto en torno a un solo eje, el edificio tiene dos recorridos paralelos que atraviesan salas con columnas y terminan en santuarios separados. El Ministerio de Turismo y Antigüedades asigna el eje sur a Sobek y el norte a Harwer, también llamado Horus el Viejo.
La ficha árabe del Ministerio propone una interpretación del topónimo: relaciona “Kom” con la palabra árabe para montículo y remonta “Ombo” al antiguo nombre egipcio Nubt, asociado con el oro. Esta explicación aporta contexto, pero no sustituye la historia mejor documentada del lugar. La misma fuente señala que aquí hubo un templo anterior durante el Imperio Nuevo, mientras que el conjunto conservado pertenece sobre todo a la época grecorromana. El primer nombre real atestiguado es el de Ptolomeo VI Filométor, que gobernó entre 180 y 145 a. C.; gran parte de la decoración se completó bajo Ptolomeo XII, en el siglo I a. C.