En la ribera occidental del Nilo, frente a la antigua Tebas —la actual Luxor—, un valle seco se abre entre las colinas del desierto. El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto lo identifica como lugar de enterramiento de soberanos de las dinastías XVIII, XIX y XX, durante el Imperio Nuevo, aproximadamente entre 1550 y 1069 a. C. No es un punto aislado en el mapa: forma parte del paisaje funerario tebano, donde el río, los riscos occidentales y la geografía sagrada influyeron en las decisiones de sepultura.
El nombre habitual, «Valle de los Reyes», sirve para orientarse, pero no es completamente exacto. El ministerio indica que, además de monarcas, aquí fueron enterrados miembros de familias reales y algunas personas no reales de alto rango. También distingue el Valle Este y el Valle Oeste. La zona oriental concentra la mayor parte de las tumbas conocidas; la occidental contiene menos. En total, la ficha oficial registra más de sesenta tumbas y unas veinte excavaciones o tumbas inacabadas.