La Casa de la Cacica es un palacio indígena del siglo XVI en San Pedro y San Pablo Teposcolula, Oaxaca. Fue sede de gobernantes mixtecos durante la primera etapa colonial y constituye uno de los ejemplos mejor conservados del aniñe, la residencia política y ceremonial de la nobleza. La documentación registra que doña Catalina de Peralta tomó posesión del inmueble en 1569, episodio relacionado con la transformación del poder mixteco bajo el dominio español.
Su arquitectura no es una simple imitación europea. Patios dispuestos según conceptos espaciales prehispánicos, muros y tableros con discos o chalchihuites de tradición mixteca conviven con arcos y técnicas renacentistas. Esa fusión muestra cómo las élites locales adoptaron materiales y formas coloniales para reafirmar autoridad e identidad. Las excavaciones y restauraciones recuperaron un patio hundido y aclararon la organización del conjunto occidental; parte de este alberga hoy una biblioteca infantil y juvenil de uso comunitario.