Zaachila ofrece una experiencia distinta a la de los grandes monumentos de Oaxaca sobre la cima de una montaña. La zona arqueológica está dentro de Villa de Zaachila, a unos 15 kilómetros al sur de la ciudad de Oaxaca, rodeada de calles, viviendas y la actividad diaria de una localidad habitada. No es una ruina abandonada: el antiguo centro político se encuentra junto a una comunidad que conserva sus propios espacios públicos y tradiciones. Esa convivencia define la visita. El núcleo ceremonial visible es pequeño, pero su contexto permite observar de cerca la relación entre patrimonio y vida contemporánea.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia, INAH, describe Zaachila como un centro zapoteca importante que después incorporó presencia e influencia mixteca. La ocupación del lugar fue prolongada; su papel político más conocido corresponde al Posclásico Tardío, aproximadamente entre 1200 y 1521. La interpretación del INAH relaciona las alianzas regionales, incluidos los vínculos matrimoniales, con la presencia mixteca. En vez de imaginar un reemplazo sencillo de un pueblo por otro, las pruebas arqueológicas apuntan a la interacción entre comunidades políticas de los Valles Centrales de Oaxaca.