Zaachila ofrece una experiencia distinta de la cumbre monumental de Monte Albán. Sus tumbas excavadas y su plataforma están dentro de Villa de Zaachila, unos 15 kilómetros al sur de Oaxaca, rodeadas por viviendas, calles y el concurrido mercado de los jueves. Esta convivencia importa: Zaachila seguía siendo una relevante ciudad mixteco-zapoteca cuando llegaron los españoles y continúa como comunidad con tradiciones propias.
Las fuentes relacionan la Zaachila prehispánica tardía con el gobernante zapoteca Cosijoeza y con complejas relaciones entre poderes zapotecos, mixtecos y mexicas. La arqueología muestra interacción cultural, no una sustitución simple de un pueblo por otro. Las tumbas 1 y 2, excavadas en 1962 bajo Roberto Gallegos, contienen relieves de estuco e imágenes pintadas o talladas comparables con códices mixtecos: figuras humanas, signos calendáricos y seres vinculados al mundo de los muertos.