El castillo de Alnwick se encuentra en la localidad de Alnwick, en Northumberland, al norte de Inglaterra y no muy lejos de la frontera escocesa. Sus torres y murallas nacieron como una fortaleza defensiva en una región marcada durante siglos por los conflictos entre Inglaterra y Escocia. Hoy es a la vez un lugar histórico abierto a visitantes y la residencia familiar del duque y la duquesa de Northumberland, que viven allí parte del año. Esta convivencia influye en la visita: no todas las salas están siempre abiertas y algunos espacios pueden cerrar por actos privados, rodajes o conservación. No es un museo detenido en el tiempo, sino una casa histórica activa con temporadas de apertura pública.
La cronología publicada por el propio castillo señala que probablemente se estableció a finales del siglo XI; la primera mención escrita temprana data de 1138. En 1172 y 1174, el rey escocés Guillermo el León atacó la fortaleza y fue capturado durante la segunda campaña. Estos episodios ayudan a entender la forma defensiva de Alnwick y su ubicación cerca de la frontera. Sin embargo, la visita actual no debe confundirse con la conservación intacta de una fortaleza medieval: generaciones de propietarios modificaron, repararon y ampliaron los edificios, creando un conjunto de varias épocas.