En el Barrio Latino, a pocos minutos a pie del Jardín de las Plantas, la Gran Mezquita de París reúne culto, arquitectura y memoria pública. No es solo un patio fotogénico escondido en el distrito 5. La institución fue concebida después de la Primera Guerra Mundial, construida durante la década de 1920 e inaugurada en 1926. Hoy quien la visita se encuentra tanto con un complejo religioso activo como con un edificio histórico; entender el uso de sus espacios importa tanto como reconocer los detalles decorativos.
La historia oficial de la mezquita relaciona el proyecto con el reconocimiento de Francia a los soldados musulmanes que combatieron entre 1914 y 1918. La primera piedra se colocó en 1922 y la inauguración tuvo lugar el 15 de julio de 1926, con la presencia del presidente Gaston Doumergue y otras figuras francesas y musulmanas. El terreno pertenecía a la ciudad de París y antes estuvo vinculado con el antiguo hospital de la Pitié. Estos datos sitúan el edificio en la historia del islam francés y en la memoria política de su época.