El puente de Arcole, o Pont d’Arcole, cruza el brazo principal del Sena en el distrito IV de París. Une la plaza del Hôtel de Ville con la isla de la Cité, cerca de Notre-Dame y del hospital Hôtel-Dieu. Además de ser un paso útil por el centro histórico, permite observar el perfil de los muelles y algunos de los monumentos más conocidos de la capital.
En 1828 se abrió en este lugar un primer puente colgante peatonal diseñado por Marc Seguin. Tenía un apoyo central y fue conocido inicialmente como puente de la Grève. El origen del nombre Arcole no está resuelto de forma definitiva: una tradición lo relaciona con la batalla de Arcole ganada por Bonaparte en 1796; otra recuerda a un joven republicano que habría caído durante la Revolución de Julio de 1830.