Al norte del centro de Múnich, el Allianz Arena se alza en el distrito de Fröttmaning como uno de los edificios modernos más reconocibles de la ciudad. Abrió en 2005 como estadio concebido específicamente para el fútbol, no como recinto polivalente adaptado de otro deporte. Su exterior característico está formado por paneles inflables de ETFE que pueden iluminarse en distintos colores, de modo que el acceso al estadio puede ofrecer una imagen muy diferente en una noche de partido y a plena luz del día.
El proyecto se sometió a un referéndum municipal en el que el 65,8 % de los votantes apoyó la propuesta. Las obras comenzaron después de colocar la primera piedra el 21 de octubre de 2002; el recinto terminado se entregó el 30 de abril de 2005. La historia oficial señala que la construcción duró menos de tres años. Estas fechas sitúan el estadio en una etapa en la que Múnich se preparaba para una nueva generación de eventos futbolísticos y para dar una nueva casa a sus principales clubes.