El Memorial del Campo de Concentración de Dachau ocupa el lugar donde el régimen nazi abrió, el 22 de marzo de 1933, uno de sus primeros campos de concentración permanentes. Situado al noroeste de Múnich, fue concebido inicialmente para encarcelar a opositores políticos y terminó convirtiéndose en modelo organizativo y centro de formación para el sistema concentracionario de las SS. Más de 200.000 personas de toda Europa estuvieron recluidas en Dachau y sus subcampos entre 1933 y 1945; al menos 41.500 murieron a causa del asesinato, el hambre, la enfermedad y las condiciones de cautiverio. Las tropas estadounidenses liberaron el campo el 29 de abril de 1945.
El recorrido permite comprender esa historia en el propio paisaje del antiguo campo. El edificio de mantenimiento alberga la exposición permanente, mientras que el patio de revista, los barracones reconstruidos, el búnker, las torres y la zona del crematorio muestran distintas dimensiones de la persecución. Los monumentos religiosos y el memorial internacional recuerdan a víctimas de múltiples países y credos. No es una atracción convencional: las fotografías, testimonios y objetos exigen tiempo, silencio y respeto, y el centro recomienda la visita solo a mayores de 13 años.