En Le Controis-en-Sologne, entre Blois y el valle del Loira, el castillo de Fougères-sur-Bièvre se distingue de los grandes châteaux renacentistas de la región. Su muralla, las torres de entrada y el torreón evocan una fortaleza compacta, pero su historia también habla de vida señorial, cambios de propietarios y reutilización práctica. Esa combinación permite entenderlo mejor que una simple imagen de guerra medieval.
La propiedad pasó por matrimonio a Jean de Refuge en 1438. Su hijo Pierre sirvió a la Corona y en 1469 se convirtió en general de finanzas de Luis XI, es decir, tesorero del rey. En 1470, el monarca le autorizó a construir una residencia fortificada en sus tierras. La historia oficial señala que el lugar no tenía una posición estratégica importante: las defensas también proyectaban rango y autoridad en una llanura relativamente abierta.