Las murallas de Ávila forman un circuito ininterrumpido de piedra alrededor del casco antiguo de esta ciudad de Castilla y León. Su imponente silueta, compuesta por torres, almenas y puertas, convierte a este recinto en uno de los monumentos medievales más reconocibles de España y conserva la relación entre las defensas y el trazado urbano.
La UNESCO registra un perímetro de 2.516 metros, un grosor medio de la muralla de tres metros, 87 torres semicirculares y nueve puertas. La Puerta de San Vicente y la Puerta del Alcázar se encuentran entre las entradas más antiguas e imponentes, cada una de ellas protegida por altas torres gemelas.