La Abadía de las Tres Fuentes, conocida en italiano como Abbazia delle Tre Fontane, ocupa un pequeño valle junto a la antigua vía Laurentina, al sur del centro de Roma. El complejo católico también recibe el nombre de Abadía de los Santos Vicente y Anastasio y alberga una comunidad de monjes trapenses, rama contemplativa de la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia.
El lugar reúne espiritualidad, arquitectura e historia en un recinto arbolado que contrasta con el entorno urbano. No es un museo convencional, sino un monasterio activo. Por eso, la visita exige silencio, vestimenta respetuosa y atención a los espacios reservados a la comunidad. Las celebraciones litúrgicas tienen prioridad sobre el recorrido turístico.