La abadía de Tre Fontane se encuentra en un pequeño valle por donde pasaba la antigua vía Laurentina, en la zona EUR, al sur de Roma. Su nombre significa «Tres Fuentes» y el recinto sigue siendo una comunidad religiosa activa, no un museo. En un entorno arbolado, tres iglesias, patios y espacios monásticos componen un destino compacto, con un ritmo muy distinto al de los monumentos concurridos del centro de la ciudad.
El lugar está asociado al martirio de san Pablo por una antigua tradición cristiana. Según el relato devocional, después de ser decapitado, la cabeza del apóstol golpeó el suelo tres veces y de allí brotaron tres manantiales. Se trata de una tradición religiosa, no de un hecho que pueda presentarse como comprobado de forma independiente. La oficina de turismo de Roma indica que las tres fuentes del interior de la iglesia de San Pablo están cerradas desde 1950; su nombre y la historia siguen siendo centrales para los peregrinos.