En Roma, algunos monumentos antiguos se observan detrás de una barrera; el Pons Fabricius es distinto. Hoy llamado Ponte Fabricio en italiano y también Ponte dei Quattro Capi, todavía permite cruzar el Tíber hasta la isla Tiberina. Su entorno se entiende con facilidad: a un lado están el distrito de Sant’Angelo y el antiguo barrio judío; al otro, la pequeña isla habitada. Trastevere se alcanza por otro puente. El Fabricio se aprecia mejor como parte viva de la red de recorridos cotidianos de la ciudad.
Ese uso actual condiciona la visita. El puente se encuentra en Lungotevere dei Pierleoni y aparece como monumento en la página oficial de turismo de Roma, pero no es un recinto arqueológico cerrado con salas y horario de exposición. Se puede incluir en un paseo urbano, recordando que sigue siendo una infraestructura sobre un río en funcionamiento. Obras, regulaciones de tráfico o eventos pueden alterar los trayectos; consulta los avisos y la información de accesibilidad de Roma si necesitas cruzar por una ruta determinada.