Al norte de Roma, al pie de Monte Mario y cerca del Tíber, el Foro Itálico no es un foro romano antiguo, sino un gran complejo deportivo en actividad. El nombre puede confundir a quien espera ruinas o un yacimiento arqueológico. Aquí, avenidas monumentales, estadios, piscinas e instituciones componen un conjunto moderno que todavía acoge competiciones y eventos públicos. Su ubicación junto al río y al barrio de Della Vittoria lo convierte en un espacio singular del paisaje deportivo de la ciudad; su arquitectura conserva, además, un capítulo difícil de la historia italiana del siglo XX.
Conviene recorrerlo como un conjunto de espacios, no como un único edificio. El Estadio Olímpico, las pistas de tenis, las instalaciones acuáticas y las construcciones históricas cumplen funciones distintas y pueden tener reglas de acceso diferentes. Un partido, concierto o torneo quizá permita entrar a ciertas zonas mientras mantiene otras cerradas; no hay que dar por hecho el ingreso ordinario a una instalación en uso. Para el viajero, el interés está tanto en la escala de la composición urbana como en reconocer cómo se unieron deporte, imágenes políticas y espacio público.