La Chaîne des Puys es una destacada alineación de formas volcánicas en el centro de Francia, al oeste de Clermont-Ferrand. El nombre suele referirse solo a la cadena, pero el bien de la UNESCO es más amplio: el «conjunto tectónico Chaîne des Puys–falla de Limagne» incluye también la falla de Limagne y el relieve invertido de la Montagne de la Serre. Inscrito en 2018, reúne manifestaciones relacionadas del rift de Europa occidental, un sistema cuya formación siguió al levantamiento de los Alpes hace unos 35 millones de años. El valor del paisaje reside en observar conjuntamente sus volcanes, el escarpe de falla y los terrenos elevados como pruebas de la extensión y ruptura de la corteza continental.
La administración local describe unos 80 volcanes visibles dispuestos a lo largo de aproximadamente 32 kilómetros, con una anchura cercana a cuatro kilómetros. Estas medidas corrigen la exageración habitual de que la alineación volcánica tiene 45 kilómetros de longitud. Los volcanes se formaron mucho después que el rift: las fuentes oficiales sitúan su actividad, en términos generales, entre hace unos 95.000 y 8.400 años; los documentos de candidatura de la UNESCO dan como límite superior unos 8.600 años. Son cifras que expresan un intervalo geológico, no la fecha de una única erupción. Aunque son jóvenes a escala geológica, no se trata de una atracción volcánica actualmente en erupción ni de un lugar donde pueda predecirse la fecha de otra.