El Castillo de Osaka se encuentra en la ciudad de Osaka, en la Prefectura de Osaka en Japón. Es uno de los castillos más famosos de Japón y desempeñó un papel importante en la unificación de Japón en el siglo XVI.
El castillo tiene una superficie aproximada de un kilómetro cuadrado. Está construido sobre dos plataformas elevadas, cada una rodeada por un foso. El edificio central tiene cinco pisos que se puede observar desde el exterior, y tres pisos que son invisibles, no tienen ventanas. Se levanta sobre un alto zócalo de piedra, diseñado para proteger la base, y fue construido casi en su totalidad de madera, como era típico de los edificios japoneses en el pasado. Sin embargo, durante la restauración a principios del siglo XX, el castillo destruido fue reconstruido casi por completo con hormigón, y desde la renovación en 1997 incluso tiene ascensor.